sábado, 6 de junio de 2009

Y tu brisa acariciando mi amor

Steven Kenny



Poema IV de El reloj y la casa deshabitada

Cuántas horas pasadas
sobre el velador taimado
de deseos
y tu brisa
acariciando mi amor.
El televisor, el neceser,
las sábanas bordadas de recuerdos,
la luz hilada
de blanco dobladillo,
tus besos...

Firmado: Elena Pascual


Steven Kenny



15 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Bellísima esta labor de espera, hecha de paciencia, de amor, de olvido, de esperanza... Un abrazo, querida elena.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

¡Qué dulce es la espera, cuando ésta se convierte en esperanza!
Los espacios vacíos, cuando están llenos de recuerdos, cobran vida y sentido. Relajante y muy relajante el poemita que nos presentas hoy, querida Elena.

Un beso,

Antonio

PS.: Te he enviado un correo electrónico que, según creo, no has leído todavía.

Albino dijo...

Todo llega. Esos deseos que esperas, algun dia seran realidades y quiza despues recuerdos. Pero se cumplirán.
Besos

Albino dijo...

Todo llega. Esos deseos que esperas, algun dia seran realidades y quiza despues recuerdos. Pero se cumplirán.
Besos

Loli Martinez dijo...

Elena como siempre maravilloso poema y obras extraordinarias.
Dulce espera llena de recuerdos.
Un beso.

carmensabes dijo...

Delicado poema, elogio de mujer que sabe que el camino y los detalles marcan la ilusión y la certeza del amor consumado.
Y que sabe, que es ella, quién marca su territorio..

Abrazos estimada Elena!!

TriniReina dijo...

Las horas, en la espera, se afilan y alargan, hasta doler.

Muy bello

Abrazos

Hammelinn dijo...

Preciosa poesìa,
me gusta mucho como escribes, amiga Elena
Te dejo un regalo,


ObstÁculos lentos:

Si el poema de este atardecer
fuese la piedra mineral
que cae hacia un imán
en un resguardo hondísimo;

si fuese un fruto necesario
para el hambre de alguien,
y maduraran puntuales
el hambre y el poema;

si fuese el pájaro que vive por su ala,
si fuese el ala que sustenta al pájaro,
si cerca hubiese un mar
y el grito de gaviotas del crepúsculo
diese la hora esperada;

si a los helechos de hoy
-no los que guarda fósiles el tiempo--
los mantuviese verdes mi palabra;
si todo fuese natural y amable...


Pero los itinerarios inseguros
se diseminan sin sentido preciso.
Nos hemos vuelto nómades,
sin esplendores en la travesía,
ni dirección adentro del poema.

Ida Vitale (Uruguaya)

De "Reducción del infinito" 2002

un beso

Fede Hammelinn

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

El velador y los besos: suma delicada de sentimientos.

Carla Tormenta dijo...

Mi admirada "Penélope", cuanta exquisitez en tan corto poema, breve pero intenso mensaje.
Besos

helena dijo...

He sentido la nostalgia de la espera.
Un saludo.

MAJECARMU dijo...

Esas letras con las que bordas el recuerdo..de luz hilado en blanco dobladillo..me encantan..!

Un placer conocerte,te deseo lo mejor.

Un abrazo muy fuerte..Te invito a mi blog.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Mi querida Elena Pascual,

A PROPÓSITO DEL COMENTARIO QUE HAS DEJADO EN MI ESPACIO SOBRE TU POEMA Y EL CENTÓN MÍO (NUESTRO).

Me halaga profundamente el estilo y la forma de tu comentario. Que me cites a las Heroídas de Ovidio y su comprensión del alma femenina es algo a lo que yo no podía aspirar.

Si me he interesado por tu poema es porque he visto en él algo esencial, profundo, sincero, auténtico: expresión de tu arte en el dominio de las palabras y reflejo de tus hondos conocimientos en todo lo que tocas. Mencionas el verbo “componer”: yo, lo que he hecho es sacarle punta a las ideas y expresiones que tan genialmente has sabido reflejar tú.

Ya va siendo hora de que te valores a ti misma en toda tu riqueza y reconozcas que tienes un profundo y exuberante dominio de la expresión estética.

Vamos a dejarlo en que tu poema es sublime, por sensual y expresivo, y bien medido: yo lo que hecho es adornar un poco ese jardín de flores que es lo que tú has escrito.

Es cautivadora y sorprendente esa descripción que haces en tu comentario de la confluencia del amante y la amada, o la amante y el amado, teniendo en cuenta, como tan bien sabes hacerlo, que somos necesariamente alma y cuerpo, y que el cuerpo es la expresión del alma.

Lo relacionas todo: Psyque, Cupido, los mármoles, el deseo, el amor, el sentido amoroso y el poético, los dioses, las pulsiones místicas, las hechiceras. Todo en ti es riqueza de vocabulario y expresión formal de esa riqueza.

Experiencia poética, mística, cósmica, erotismo musical, lingüístico, artístico, pictórico, vivo: todo son palabras preñadas de profundo significado. Es el misterio de lo normal. Cuando uno deja de aparentar y se convierte en “normal”, ha conseguido lo más grande que se puede conseguir: ser un ente humano como todos los demás. Ahí está la grandeza de la normalidad.

Bueno, no quiero extenderme más: simplemente decirte que tu capacidad de expresión y la profundidad de tus pensamientos sobrepasa lo que suele ser habitual en la mayoría de la gente.

Tú eres una mujer inspirada y muy inspirada. Además tienes la capacidad de reconocer méritos en los demás, lo que es de muy agradecer.
Espero seguir colaborando contigo, porque ésta ha sido una experiencia fantástica, rozando lo misterioso y lo místico.

Te envío un buen beso y un gran abrazo,

Antonio

Sir Bran dijo...

Las cosas pequeñas, siempre dispuestas a llenarse de recuerdos grandes, como esferas de pasión, que se quedan en otras fases del tiempo... para volver algún día con la idea de explotar sobre nuestro presente.
Un placer leerte.
Saludos.

Anónimo dijo...

Está fenomenal. No sabía que tenias tato arte. Eres una gran poetisa.Un beso