sábado, 24 de septiembre de 2011

R.I.P. EDUCACIÓN PÚBLICA (1857-2011)

TUS ALUMNOS, PADRES Y PROFESORES NO TE OLVIDAN.



Nadie supo
que las estrellas habían muerto.

Nadie escuchó el
fin del viento.

Nadie supuso
que la luna
recibía transfusiones de sangre
y se desvanecía por momentos.




Margarita Georgiadis




Pero aparecieron niños rotos
y nadie lo dijo por la tele.


Adriaan Brolsma



Supuraban los muñecos
y no había hospitales.



Eduardo Naranjo



Algunos se arrancaron
el corazón
y allí nadie dijo nada.

Los miembros de muchos
quedaron sepultados
bajo pupitres
y allí nadie dijo nada.

Los cubrieron
con pintura azul,
barnizaron
con capas excelentes
y allí nadie dijo nada.

Nadie entendió
por qué se vendían
ojos en bolsas.



Amanda Joseph



Nadie
era capaz
de arrancar
los brazos que
acuchillaban.

Ninguno clavaba
alfileres
en las lenguas.



Aron Wiesenfeld


Bocas feroces nos
devoraban,
y no supimos
recuperar los
trozos de carne,
que eran nuestros.



Amanda Joseph



Algunos nos vendieron


Ya no duran los días.
Se acabó,
han aparecido
aves extrañas que graznan
como terribles alcotanes.

Exhalan horribles chirridos
y portan cuerpos desfigurados.


Se presagia el frío.


Aron Wiesenfeld



Y nos persiguen.




Mientras,
rozamos letras,
acariciamos versos
y gritamos
aullando de dolor.



Margarita Georgiadis


27 comentarios:

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amiga del alma, Elena Pascual, Elena Clásica, Ἑλένη,

Siempre leo con emoción todo lo que escribes, pero esta vez te has superado a ti misma. Desgarrador poema y canto de muerte, digno del Prometeo Encadenado de Esquilo, sufriendo el desgarramiento que un águila le produce durante el día, un águila, ave de Zeus y símbolo del poder reinante, para luego recuperarse durante la noche; digno también de las Furias o Erinias que desgarran el alma de Orestes, ante el asesinato reciente de su padre Agamenón, por parte de Egisto y Clitemnestra, y también ante la venganza próxima que él ejercerá sobre su propia madre; digno también, ya que estamos en ello, de los presagios de nuestro Ovidio ante la inminente atrocidad que va a cometer Mirra, preñándose de su propio padre y preparando su propia destrucción, su desaparición, porque eso es lo que sucederá al convertirse en árbol; digno poema de una Profesora que está sufriendo en carne propia los atropellos de una Administración de Enseñanza, a la que lo que menos le importa es la vida y la calidad de esa Enseñanza; Administración que no se altera ante la imagen de un niño desgarrado y sin futuro alguno, ni ante la debilidad del débil económicamente, que no podrá optar por una Escuela Privada, porque no tiene recursos para ello; del niño o la niña que tendrá que sobrevivir sin recurso alguno, que no podrá competir con los adinerados ni con los que detentan el Poder, porque éstos, claro, no llevan a sus hijos a la Escuela Pública.

Es el fin de algo que nos había costado años, sudores y esfuerzos conseguir: podernos codear con los que la Naturaleza ha puesto por delante nuestro, sin mérito alguno por su parte; es el retorno a la obscuridad de la Ignorancia, la amenaza de la esclavitud que se nos avecina a los menos favorecidos, la desaparición de la única herramienta que teníamos para sobreponernos a los tiempos injustos.

La amenaza sobre la Escuela Pública, que se cierne ahora en nuestra visión, es un presagio de mal augurio: sólo faltan, diría Esquilo, los búhos siniestros que se posen sobre nuestros tejados por la noche.

Es el fin de todo, pero no tenemos que desfallecer: tenemos que convertirnos ahora en héroes que sean capaces de luchar contra lo Imposible, como aquel Filoctetes de Sófocles que, herido fatalmente por una serpiente venenosa, no desfalleció al ser abandonado por su compañeros en la isla de Lemnos, sabedor él, me supongo yo, de que, al final, esos propios compañeros tendrían que regresar y arrodillarse ante él para suplicarle que fuese con ellos a Troya, para rematar la Conquista.

No hay que perder la Esperanza: al final de todo los imbéciles y los ineptos tendrán que ceder ante los que llevan la Razón y la Sensatez en su Esencia. Llegarán mejores tiempos, tiempos en los que la Enseñanza Pública renacerá cual ave Fénix, con fuerzas y energía renovadas.

Te envío, mi Querida Elena, mi solidaridad entera y un abrazo gigante.

Antonio

elena clásica dijo...

Mi queridísimo Antonio:

este colosal, épico comentario, (tú sí te superas a ti mismo), debería convertirse en un Manifiesto en nuestra lucha, ¿tengo tu permiso? Creo que debería ser divulgado, recitado, cantado. Es extraordinario.

De corazón, Antonio querido, muchas gracias. Un abrazo gigante.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Mi siempre Querida Elena,

Es para mí una enorme satisfacción lo que me dices. Por supuesto que tienes mi complacencia y mi conformidad para hacer de mi comentario el uso que creas conveniente, y lo divulgues allí donde consideres oportuno, porque lo que he escrito es lo que siento, y hay que tener siempre la suficiente valentía como para manifestar sin tapujos lo que uno siente y piensa. Si alguien puede sentirse solidario con lo que yo he escrito, me convenceré de que aún tengo algo bueno que pensar y decir, porque la Verdad y los buenos sentimientos tienen que extenderse.

Te envío, como siempre, un enorme abrazo solidario, y más en estos momentos en que, como dijo Horacio de Virgilio, te siento como animae dimidium meae [la otra mitad de mi alma].

Antonio

elena clásica dijo...

Gracias, de corazón, querido Antonio. Sabias son tus palabras y llenas de pasión.
Un abrazo gigante.

Francesc Cornadó dijo...

Estimada Elena, estas hablando de la humana condición.
Salud
Francesc Cornadó

anabel1 dijo...

excelente, tus versos, me hacen amar la poesia... un saludo

spok dijo...

Jamás la aprobación de un hombre honrrado, por una educación pública y para todos.
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Marina dijo...

Elena gracias por tu post. Gracias desde dentro de esta Escuela Pública tan denostada. gracias por todos los que cada día dejamos nuestro corazón en nuestro trabajo e intentamos que nuestros alumnos salgan preparados a la vida.

Antonio Martín Ortiz. Sigo tus comentarios en el blog de Elena, magníficos por cierto. Esta vez no puedo menos que agradecerte tus palabras.

Un beso a cada uno.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amiga Marina,

Muchas gracias por tus palabras, y también por leerme. Creo que todos, de forma solidaria, debemos tomarnos en serio la lucha tenaz contra todos los atropellos que está sufriendo la única Institución que hasta ahora nos igualaba a todos, la Educación Pública. En efecto, si ésta desaparece o se degrada, los que no formamos partes de los Optimates de la Sociedad corremos el riesgo de regresar al estado de esclavos nuevamente.

Desde aquí te envío un gran abrazo,

Antonio

PACO HIDALGO dijo...

No se puede expresar de forma más poética, y a la vez más descarnada, todo lo que está ocurriendo con la educación. Yo no lo veo como atropello, lo veo como indiferencia: da igual la educación de los niños, da lo mismo, mientras no cueste mucho. Claro, que el mañana será probablemente (mejor seguro) mucho peor. Pero ya no estarán los que dirigen. Me quedo con esa frase tuyo de que hubo niños rotos y no aparececía en la tele. Un abrazo.

TriniReina dijo...

Has conjuntado versos e imágenes de manera tan sublime que, mientras leemos se nos va formando un nudo de angustia que nos desciende a la sin esperanza.

Abrazos

Isabel Romana dijo...

Quedo conmocionada por este poema tuyo, esta desgarradora visión que anticipa el fin de tantas esperanzas, la cancelación de un esfuerzo de más de 150 años, el finiquito a la movilidad social... Lo has expresado de manera maravillosamente cruda, porque todo ese desgarro cometido en los cuerpos es el desgarro no sólo de las almas y espíritus, sino también un desgarro social. Se abre ante nosotros un abismo y en muchos años nadie lo podrá saltar. Y así, quien nazca pobre y sin recursos quedará condenado a la ignorancia, la pobreza y la explotación.
Y lo peor de todo, elena, lo más doloroso, es que quienes lo harán posible con sus votos serán criaturas salidas de esa escuela pública que van a asesinar.
Un abrazo, querida amiga.

Natàlia Tàrraco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...

Es una operación a corazón abierto, es un aullido que cría alfileres disparados al aire, es la víscera de una muñeca rota tirada bajo un pupitre.
Explota el dolor y busca atmosferas, conciencias, ojos y oídos ¿nadie dijo nada?
Escucho ese grito, veo niños desparramados sin aulas, jóvenes no millonarios reclamando clases,
veo, aspiro, sueño, espero, deseo, clamo, me agito, no estoy sola en medio de mi pesadilla convertida en realidad, aunque nos persigue el frío, la azul capa que todo lo cubre y ahoga, la tenacidad de lo obsceno alzado en un poder monstruoso, implacable.

¿Lo querrá la gente? esa que va a por el pan que cada día es un tesoro de lujo, esa meterá el papelito en la urna, ¿se perpetuará la oscuridad cínica convertida en ciclón apestoso?

Elena, hacían falta tus palabras que arden y chillan, te hacía falta soltarlas y estremecernos con ellas.
La poesía se inflama en tus palabras, es llaga abierta, es una lava que no cesa, incombustible.
Somos cíclopes, unicornios, duendes invencibles, furibundos guerreros y salvajes luchadoras que tanto soñamos dulces, como nos mantenemos prietos, juntos, inagotables, cargados de una razón que no nos pesa, continuamos.

Ánimos, besitooos, hasta ahora amiga imprescindible.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amiga Natàlia,

Leo y releo el enorme alegato de nuestra Querida Elena, y me emociono cada vez más, convirtiéndome en Coro de Tragedia Griega, en mensajero que se acongoja ante el peligro y la degradación de la Enseñanza, que está en ciernes; leo mi comentario y me congratulo de mí mismo, de la valentía de mis palabras, que intentan transmitir la Esencia de lo Trágico, y todo ello sin el menor riesgo de caer en el Narcisismo, ni de hacer exhibición de una inmodestia impropia; leo los otros comentarios y compruebo que, cual guerreros solidarios, no estamos solos; leo, por fin, tu comentario, potente, trágico, descriptivo, lamento de desgracias, y percibo la fuerza de tu Alma, la sensatez de tus pensamientos, la fuerza épica de tus sentimientos, y me hierve la sangre ante tamaña Insensatez y atropello.

Tengo que felicitarte, al igual que lo hice con Elena, por la fuerza inmensa de tu comentario, que me ha llegado al alma.

Te envío un gran abrazo desde esta España maltratada,

Antonio

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué hermoso texto y qué imágenes tan emotivas. En efecto, se avecina frío y malos tiempos.
Besos.

Mayte dijo...

Es increible el esfuerzo de la escuela pública de los Maestros que dejan vida y corazón, de sus enseñanzas, de tus palabras que gritan libres y que aportan, que dicen, que no se callan y se agradecen siempre mi querida Elena.

Besos con todo el cariño.

Natàlia Tàrraco dijo...

Querido amigo Antonio, con el permiso de Elena...

Me abruman tus palabras. Verás, nuestra adorada amiga es poeta, luego para ella han sido un ejercício de catarsis estos versos que nos empujan a sentir, a aullar, al dolor y a la rabia, a la acción. Ella, sublime, se expresa, lo sabes amigo, a través de la poesia y con ella nos adentramos en esa lucha tremenda, dolorosa, vivida, que nos atrae, nos emociona y nos convence.
Con ella, siempre sentimos intensamente y las imagenes que acompaña funcionan como ilustraciones de lo dicho.
Lo único que yo he hecho es dejarme seducir por cada palabra que siento en el corazón porque me implica, es un sencillo homenaje a ella y todos y todas las que estan (también yo) en esa situación desesperada, espero que no desesperanzada (valga la cita a la sujeta concreta)

Entre Elena y yo existe conocimiento cara a cara, no puedo expresar lo que significó con palabras. Complicidad y amistad lo resumen, largas charlas...

Antonio, supone para mi un aliento y un cariño enorme tu comentario. Siento que estamos en lo mismo.
Te estoy muy agradecida por este cariño, Elena, supongo que muy ocupada, pronto te dirá lo mismo.

Hasta ahora amigo cierto, gracias. Besito.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Querida Natàlia,

Es para mí un gozo, un honor, y una alegría inmensa recibir de tu pluma esas sabias palabras, que comparto en su totalidad. En relación a todo lo que dices, voy a permitirme unas palabras en buen Latín:

Y viceversa (vice versa [uice uersa]).

Un gran abrazo,

Antonio

Lozzano dijo...

Son malos tiempos para la lírica. Nuestra sociedad europea occidental, de la que tan orgullosos nos hemos sentido y en la que nos han dejado entrar a regañadientes, está en decadencia. La educación no es sólo y ya es bastante, el ayudar al ser ha tener una identidad, una cultura, un pensamiento en futuro, una oportunidad ... la educación es fundamentalmente el recibir la enseñanza suficiente para ser libre. Si matamos la educación, sólo tendremos futuros esclavos ... .
De todas formas, tengamos esperanzas ... yo no quiero perderlas.
Ánimo Elena. Ánimo Profesora Elena. Y gracias.

Laura Lamata dijo...

Espero, Elena, que pronto puedas deleitarnos con versos de nuestra victoria en defensa de la Educación Pública.

CLsT sVRE dijo...

Querida Elena, tu maravillosa como siempre...

Presagiando el frio yo tambien, he vuelto a casa. Espero poder tomar un te contigo el dia que te apetezca visitarme de nuevo.

Besitos ***

Aristos Veyrud dijo...

La Poeta Elena Clásica, fiel al oficio y al arte, encarna en este poema la fuerza de la verdad.
Verdad que golpea y repica en el futuro de cada uno de los que hoy merecen y se han ganado lo justo con el esfuerzo diario y en décadas de años y con honradez.
Sus versos salpican las bases de la mentira, del engaño y del egoísmo como instrumentos de desigualdad convertidos en norma política y muro de contención contra el clamor de todos y a favor de los pocos de siempre.
Nunca la mentira ha podido contra la verdad del verso, es la claridad de la poesía guía para enfrentar los tiempos de lo turbio y de los silencios.
Y como claridad señala y advierte consecuencias pasadas, presentes y futuras, de aquí y de allá, no hay lugar a la equivocación.
Es la poesía la voz e imagen de un pueblo que hoy vuelve a cerrar sus puños y eleva su voz en la defensa legítima del presente y futuro de sus niños y de sus jóvenes.
La poesía es el grito de los justos.

Mi abrazo Poeta Elena Clásica!!!

PD: Felicitaciones al amigo Antonio por el comentario que usted dignifica como MANIFIESTO, nuestro legado a las nuevas generaciones debe apuntar a que ellas cultiven y sostengan su autoestima y defensa de su bienestar, su libertad y su cultura.

Gustavo Figueroa V. dijo...

Mi estimada Elena Clásica:

Déjeme decirle que su poema es aterradoramente fantástico, asombrosamente espeluznante, metafóricamente todo un arte y como muestra del lenguaje: una joya!
Pone usted de manifiesto, de manera poética y de una forma impactante el drama de la historia de la humanidad y, se me antoja, un poema propicio como arma de denuncia de la barbarie de ciertos gobiernos latinoamericanos, como el chileno, el colombiano, el de Puerto Rico, que quieren quitarle el derecho a la educación a sus jóvenes, que quieren convertir la educación en un privilegio. Este poema nos sacude del letargo y nos invita, por sobre la desesperanza, a luchar para no ser pisoteados y para decirle a las bestias del fascismo "no pasarán".
Elena...usted es genial!.
Reciba mi abrazo.

JA dijo...

NUESTROS TROZOS NOS OBSERVAN DISTRIBUIDOS POR EL SUELO

Fr@nk M!Ch@ell dijo...

gracias x tu buen comentario en mi blog, me alegra saber que aunque he dejado de escribir aun existe personas que se interesan en lo que puedo publicar, me da mucho animo a empezar de nuevo este excelente hobbye. gracias y staremos en contacto

Isabel Barceló Chico dijo...

Mucho me temo que podemos darla no sólo por muerta, sino por rematada. ¡Ay! Un abrazo compungido, querida amiga.