miércoles, 1 de abril de 2009

CUENTO DE LOS SERES SIN TIEMPO

Vittorio Matteo Corcos




CUENTO DE LOS SERES SIN TIEMPO


  • Fue durante las vacaciones. A primera hora de la tarde quedamos para dormir horas y horas y horas, incluso en un ocasión pasamos un día y medio entero durmiendo, no nos cansábamos, los sueños se mezclaban con las realidades, también podíamos intercambiárnoslos entre nosotros como los pensamientos.
  • Creo que en una ocasión vi a Sebastián subido por la barandilla de la terraza desde la cama, pero hoy ya dudo, probablemente fue otro sueño.
  • Se me llenan los ojos de lágrimas cuando pienso que aquella noche una estrella iluminaba el rostro de Sebastián tan profusamente que parecía que estaba en un teatro recitando un monólogo e inundado por la luz de los focos... también fue un sueño, ¡fue algo tan hermoso!
  • Un día al despertar, comimos todo lo que teníamos en la despensa, estábamos extenuados de tanto dormir pero seguíamos teniendo sueño. Después intentamos hacer el amor y no pudimos, en parte porque teníamos sueño pero también porque el intercambio de pensamientos y de sueños nos hacía intercambiar nuestros roles masculinos y femeninos, positivos y negativos y nos sentimos desorientados, no lo quisimos reconocer ninguno de los dos, pero tampoco pudimos ocultarnos los pensamientos.
  • Ah, pero qué maravillosos era hablarnos sin palabras.
Firmado, Elena Pascual



Jackie Morris

10 comentarios:

carmensabes dijo...

Me ha entusiasmado tu relato-cuento, que bonito!!!!

Me encanta tu manera de escribir y hacerme sentir y soñar...

!!Abrazos admirativos!!

Carlos Berdión dijo...

Dormir, el eterno sueño de los que navegan buscando mundos infinitos, espacios más allá de las estrellas, dormir y despertar dentro de cuatro mil años en otra nebulosa, donde los entes sean amados, y amen...

Isabel Romana dijo...

De esta experiencia tan encantadoramente relatada, podemos sacar una enseñanza haciendo uso del buen humor: no conviene dormir tanto, porque luego no acertamos a hacer el amor... Y un amor, por muy intenso que sea, si no logra materializarse físicamente, queda incompleto. Un abrazo sonriente, elena, me encantó esta historia.

Carla Tormenta dijo...

"podíamos intercambiárnoslos entre nosotros como los pensamientos"

Tierno cuento de amor!!

Gracias Maestra!!

El Profe dijo...

El sueño parece "la puerta mágica" de la vida para engañar al tiempo, que todo lo destruye.
Me gusta muchísimo tu blog. Está diseñado como mucho cuidado y todo, textos, música y pintura, está muy bien armonizado. Se ve una mano "amorosa"...
Me alegro de haberte descubierto. Además por aquí también he visto a otra mano amorosa: CarmenSabes.... ¡Genial!

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Elena,

Aprovecho tu estupendo comentario en mi Blog para conocerte. Me ha gustado ese relato-cuento que nos explicas, con todo lujo de detalles. Es todo un sueño. Es que "la vida es sueño", como decía nuestro Calderón de la Barca que tú conoces mejor que yo.

Me gusta la letra grande de tu espacio, porque tú debes tener también un corazón y un alma grandes. Me parece a mí que ese Sebastián es de carne y hueso, vamos, que tu cuento no es un cuento, sino la expresión de algo vivido realmente.

Me encantó tu profundo comentario sobre Beethoven y te haré una confesión: yo, cuando ya hace unos 20 años, lei el Testamento en la Biblioteca de la Universidad, se me cayeron unas lágrimas de verdad encima del testamento. Y esto también es verdad.

Sobre tu nombre: yo, que soy de Clásicas, le habría puesto una "H" al inicio, porque es más etimológico.

Resumiendo: precioso espacio el tuyo. Ya tengo un lugar más para visitar asiduamente.

Ha sido un placer.

Si me lo permites, te envío un beso de amistad,

Antonio,

Rocio dijo...

Elenita! Gracias por la invitación a tu blog. La ventana está abierta, pero yo nunca he sido de acrobacias y prefiero las puertas. Desde el primer vistazo me ha sorprendido la diferencia con cualquier otra bitácora(vamos a dar ejemplo y a contentar a los viejecillos de la rae)que haya frecuentado. Por una parte, me entusiasma que quieras contar conmigo; por otra,me apena descubrir que pasé un curso contigo sin saber que sabías tanto de pintura y de poesía.
Me quedaré con lo positivo. Prometo comentarte asiduamente.

spok dijo...

¿Es la realidad el lugar donde soñamos o son los sueños las estancias de la realidad?

Elena dijo...

Qué bonito! Me han encantado el cuento,ojalá pudieramos vivir esas experiencias,y ojalá pasara más frecuentemente el entenderse sin necesidad de hablar, llegar a esa conexión que a través de las miradas o los gestos te lo dices todo.Besitos.Elena.

Luis Alberto Robledo dijo...

¿La pintura es óleo o acrílico?