domingo, 25 de abril de 2010

La reina Dido impregna Madrid de pasiones


Con todo mi cariño para Isabel Barceló, Isabel Romana.


Queridos amigos:

Quisiera compartir con todos vosotros una vivencia maravillosa.

El viernes 23 de abril de 2010, a la sazon el Dia del Libro, viví una de las experiencias más vivificantes y esclarecedoras de mi vida:


(Las fotografías que aparecen a continuación están tomadas en la Librería Aviraneta de Madrid)


Isabel deja boquiabierto al público con su sabiduría y dulzura.


Conocí a Isabel Barceló en persona, a nuestra querida Isabel Romana, la maga de las emociones y de las pasiones humanas, la valiente escritora que ha rescatado con toda su ternura y fascinante análisis de la psique humana los pensamientos de mujeres desconocidas, anónimas, que sin embargo, han escrito la historia desde hace siglos. Véase todo ello en su extraordinario blog: Mujeres de roma.


El público extasiado ante la luz y la serenidad de Isabel.



En la misteriosa escalera de caracol, emocionada por tener a Isabel Barceló tan cerca.




Este es el encuentro más emotivo que pude imaginar.



Isabel Barceló y la vida palpitando.

Una labor gigantesca lleva a cabo Isabel al escribir Dido, reina de Cartago, pues en ella, desde una exquisita sensibilidad literaria y urdiendo un juego narrativo propio de los grandes, relata la historia de la fundación de Cartago, el encuentro de Dido y Eneas, el amor que se extiende invicto en el Tiempo y la Pasión arrolladora que sobrevive a una Muerte terrible. La continuación del viaje de un Eneas pusilánime, que no parece estar a la altura de las circunstancias, pero que lleva en sí, el germen que le regaló la arrojada Dido, en su partida hacia la fundación de Roma.
"Ah, Eneas, -digo yo-, no pareciste un digno hijo de tu madre, la hermosa Venus."


Anónimo Neoclásico del S. XVIII

Todo ello desde una perspectiva cartaginesa y femenina, una revisión arrebatada y arrebatadora, tan necesaria para los que amamos la Literatura, como la voz de la reina Dido exigía.

La valentía, la personalidad, la pasión de Dido, para siempre invicta gracias a este libro genial de una escritora tan humilde en su trato como gigante en su obra.

Portada de la novela


Este libro me ha calado tan hondo...

Quisiera dejar testimonio de algunos momentos de la novela, que han marcado mi vida:

"-Tienes frío? -Preguntó en voz baja Eneas, como si no la estuviera viendo arder, como si la respiración de Dido no exhalara fuego ni su piel quemara. No la tocaba. Miraba cada parte de su cuerpo con deseo, planeando en qué punto exacto la incendiaría con sus labios, qué trozo de carne sería el primero que apresarían sus dientes. Dido cerró los ojos..."


Odilon Redon


"El amor es como el mar. No puedes fiarte de él, aunque te creas un marinero experto -dijo Barce poniéndose en pie-. No olvides esto, mi reina."


Henry Edmond Delacroix


"Si en ese instante le hubieran cruzado la cara con un látigo, no se habría dado cuenta Dido. No habría oído derrumbarse una montaña, ni notado temblar el suelo bajo los pies... Tan aguda y punzante era su herida, que el mundo entero lo ocupaba su corazón escarnecido..."


Ferdinand Hodler


Dido "debía reflexionar y repasar con cuidado todas las estancias de palacio. No debía quedar nada, absolutamente nada, de Eneas".


Iñaki Martínez Coco


"-Te has bañado ya tres veces, mi reina. Tu piel no lo resistirá.
-No me discutas. Necesito borrar todas las huellas suyas."


Edgar Degas


"Las lágrimas de Anna se mezclaban con la sangre de Dido"

Salvador Dalí


Mi querida amiga, espero que te haya gustado este pequeño homenaje desde mi más rendida admiración y este grandioso recuerdo de una amistad que ya habíamos iniciado con el teclado del ordenador, y cuyos hilos nos seguirán uniendo en el místico lazo de la Literatura.
Te envío un besazo para ti y para tu maravillosa familia, con la alegría del éxito que estás cosechando y que tanto merece tu preciosa obra.

miércoles, 14 de abril de 2010

14 de abril de 2010


(Entrada dedicada a mi sobrinita Carla, que nació llena de alegría y sueños un 14 de abril)


Hoy me acuerdo de ese 14 de abril de 1931, el día en que surgías entre bellos colores.

¿Qué te hicieron? ¿Qué fuerza bruta te derribó?

Como si no fueras frágil, como si no fueras bella...




Un español habla de su tierra
Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;
los castillos, ermitas,
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo,
ellos, los vencedores
Caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.
Una mano divina
tu tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.
Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.
Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.
Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces,
¿qué ha de decir un muerto?

Luis Cernuda


Quisiera hoy rendir mi pequeño homenaje a todos los que han contribuido con su ilusión como único equipaje a ensanchar un poquito este extraño y misterioso universo nuestro.


Van Gogh



A los que prestaron su vida al tejido de las estrellas.

A todos aquéllos que no llegaron a entender por qué.



Magritte




Mis lágrimas por todos los artistas exiliados o asesinados por defender una idea transparente.




Shahn

Por los que irremediablemente murieron en vida, los niños robados del franquismo:

(Gracias por su información a Natàlia Senmartí)






Y por la defensa y la recuperación de la Memoria Histórica:

Gracias por sus valientes escritos a Isabel Romana




¡SALUD Y REPÚBLICA, COMPAÑEROS!




jueves, 25 de marzo de 2010

BAJO EL SIGNO DE POMPEYA

DEDICADO CON MUCHO CARIÑO A CARMENSABES, PUES ELLA ME PRESENTÓ A FABIO MORÁBITO, UN GRAN POETA ALEJANDRINO, DE PADRES ITALIANOS, QUE PASÓ SU INFANCIA EN MILÁN Y ACTUALMENTE ESTÁ AFINCADO EN MÉXICO.






¡GRACIAS, CARMENSABES!





Llegaba del anfiteatro

la música de Schubert:

era el Lied de los Nachtingallen,

que significa “ruiseñor” en alemán,

aunque eso tú no lo sabes

y probablemente no llegues

a saberlo nunca.

 


No te lo pude explicar

aquel día hirviente

del mes atroz

de 2009,

porque preferiste hacerte fotos

de  turista trasnochado,

mientras mi mirada se cruzaba

con la del hombre cadáver.



 

No me miraste a los ojos

en aquel anfiteatro

donde habrías representado

el mejor Plauto,

Miles gloriosus del siglo XXI,

para salir retratado

en tu Facebook

de dominguero tarado,

que apuesta

quién será el próximo

ganador de Gran Hermano.


 

No, no los viste:

 el corro

de enfangados

y empolvados.

Y no llegarás

a  verlos nunca.

 


¡Qué coincidencia

que el aniversario

fuera aquel día

en que te pedí

que ascendiéramos

a la ruinas!

Embargada por la emoción

te hablé de Fabio Morábito

y sin entender el nombre

me pediste que te enmarcara

entre columnas,

y se me saltaron las lágrimas

porque no soportaba

las fotos de postal

ante las ruinas.

 


Qué gañán eres,

mi detestado roedor

dientes pequeños,

pues no le diste un beso

a la enlavada

que me puso tiritas en

el alma.

 


Finalmente

no te filmé

y la cámara

grabó borrosas

embarradas.

Aquello también

te lo perdiste.


 

24 de agosto de 2009,

después tiempo y  polvo.


                      Pintura de la Villa de los Misterios de Pompeya. Detalle de una flagelada. 

Las fotografías son de Pompeya en ruinas y de la Villa de los Misterios.

domingo, 7 de marzo de 2010

TU PARTO

Eugen Bratfanof







TU PARTO

Estoy tan magullada

de odio y penas

estoy tan sacudida de palabras,

estoy tan maltratada de mordiscos

que sólo quedan de mí

mis desperdicios.




André Balyon





Vivo tan posesa de demonios,

de espantos que me miran

y me agarran,

de pinchos solitarios

que taladran

que entiendo bien la

ley de Mary Shelley.




Autumn Skye Morrison




Yo cosí los

remiendos de tu alma,

bodoques de

pasión enajenados,

que morí por alumbrar

tu nacimiento.

Me has descosido

y me deshago,

descerrajaste el caudal

de mis caderas,

violentaste la estructura

de mis huesos,

el lugar donde asoman

dos mil puntos

de genomas.




Danielle O'Brien




Pero no escaparás:

de antigua ley,

se voltearán los roles

con los años:

sanará mi placenta

de tinieblas,

desaparecerá mi

sangrado intrauterino,

resurgirá el crisol

de mi pureza

para alertar al monstruo

al que algún día

le vendrán representados

los muñones

que acertó a mutilar

despreocupado,

sin pensar en las iras

de los dioses,

como quien muerde

sacros hilos

y no entiende las Furias

de la muerte.




Steve Hanks






No profanes

el templo

de la vida

pues de un óvulo

tú también naciste

un día.




Robles Muñoz






Serás atrapado

por las Parcas,

arrojado

a Lucina enfurecida,

que por cierto

son mujeres también,

que tejen vidas.




Piet Bos


Texto: Elena Pascual


sábado, 20 de febrero de 2010

¡Desaparece fantasma!

Jeff Simpson




Este poema está dedicado a la hechicera CLST, con mi cariño






Hará un mes aproximadamente,

apareció tu cara de rufián pendenciero

en mi paraguas.

¡Qué estupidez!

Sí, como una de esas figuras modernas

que se imprimen en las camisetas, ¿sabes, no?

Vamos, la foto del hijo, del primo,

del nieto, de Brat Pitt…

¿Qué hace tu cara de soberbio soplagaitas

en la ladera de mi paraguas negro?





August Macke





¡Qué original! ¿Quién es?

preguntaban mis compañeras

de aerobic de por las tardes.

El de “Perdidos” contestaba yo,

con los dientes apretados de rabia.

Vaya, conseguía aplacarlas con mi respuesta,

aunque me miraban torvas, incrédulas,

fastidiadas , ¿envidiosas?

Y tu puñetera cara,

ahí, dibujada.






Childe Hassam







Y yo farfullando sola por las calles,

tan empapada

que me daban ganas de recitar

la égloga de las grandes lluvias

de Juan del Encina, y

lo que me faltaba , tu cara

ahí encima, vigilándome.

Y me consolaba:

“Pronto desaparecerá”

¡Pero qué va!

Hasta para salir de mi paraguas

eres un mostrenco ladino.

¡Ente desgraciado!

¡Fantasma!

¡Cara de Bélmez!

¡Bélmez de la Moraleda!

¡Aparecido, triste!

¡Tozudo!

¡Bórrate!

La lluvia cayendo y tú ahí,

Obstinado, pegado.

Y tú:

“¡que nones!”

Abriendo la bocota de capitán

de barco vestido de domingo

en Panamá,

que bien sabe Jack Lemon que no tiene mar.,

y deleitándote en el agua de la lluvia,

bebiendo,

bebiendo,

¡Cómo te agrandas!:

¡gordo!

¡cara de gordo!

¡Asqueroso!

Y tienes encima la desfachatez

de hablar con la gente,

de aparecerte,

aparecido,

figurón,

cadenoso,

chirriante,

cara de Bélmez,

para pedirles por favor

que me salgan a buscar

cuando me olvido del paraguas

en los bares, en el trabajo

y en el centro cultural

donde voy a clase de aerobic.

¡Desgraciado!





Francis Bacon







Atente a las consecuencias,

adimensional criatura,

deja de hacerte el parapsicólogo,

deja de proyectarte sobre mi paraguas,

ésta es la última vez que te lo digo,

¡Desaparece ya

maldito seas

una vez más!





Lee-Anne Raymond





Si no desapareces

tendré que cumplir mis amenazas,

y te haré un conjuro

y te disolverás en témperas

de lágrimas y

quién sabe qué será de ti entonces,

o te adherirás a una amapola

que ve pasar algún entierro,

y ¿cuál sería tu esencia? ¡Oh!





Lee-Anne Raymond






Está bien,

entendámonos,

negociemos.

Haz el favor de no estar mañana cuando

coja el paraguas por la mañana,

¿es que hay algo pendiente

entre tú y yo?

Deja de encadenarme,

eres tú el fantasmón,

Canterville de las narices,

¡Fuera!

Mira

que no es un farol,

te haré un conjuro,

te lo juro;

sí, claro que seré capaz.

Ah, ¿sabes qué? tengo una amiga

¿te has enterado?

Una hechicera.

¿Y sabes que más, cataplasma?

Que estamos

bajo el influjo astral,

para que te enteres,

Que en este momento,

¿te enteras, triste?




Paul Roberts





Júpiter y Venus se están amando

en la

Casa de Piscis.

¡Ja! ¿Y ahora qué?

Se lo diré,

te lo juro,

se lo diré a CLST.

Deja de crecer y no invadas los paragüeros,

egocéntrico absurdo,

invasor de paragüeros,

Cara de Bélmez.





Robert Delaunay






Desaparece

o….






CHERYLENE - DYER





tendré que comprar

otro paraguas,

y me acordaré de la chinita

que me vendió éste un día

en la Plaza Mayor,

y de que me costó 3 euros

y de la caja de caramelos de mora

que me compré después

y de tu cara al verme

y de tu abrigo de ese día

y de cómo te alegraste

al verme llegar con el paraguas

y de…

Ahora comprendes por qué te lo pido,

Sabes que me lo debes:

¡Desaparece!

¡Dilúyete!

Vete rodando,

Como si yo no hubiera comprado

el paraguas ese día

y como si tú no me hubieras esperado,

como si no me hubieras sonreído

y me hubieras sacudido

el agua del pelo,

asustado,

y hubieras temblado

y yo me hubiera estremecido

y yo hubiera leído

las líneas de tu mano…





CHERYLENE - DYER






Y ambos nos hubiéramos

convertido en esa lluvia,

que ahora

está cayendo.




Sas Christian




lunes, 1 de febrero de 2010

Escala Fahrenheit de leucocitos

Jared Joslin




Escala Fahrenheit de leucocitos


Yo pensé que tus versos
serían luz en mis ojos,
evangelios apócrifos,
desangrados proverbios,
salmos blasfemos





Helene Knoop





que erizarían mi
piel a la temperatura
en que arde la sangre:
escala Fahrenheit de leucocitos.

Pensé que los bomberos de Bradbury
no acertarían a sofocar
tamaño incendio.





Toby Boothman






Y así se realizaron mis deseos,
cual Sémele indefensa
me quemaste,
terrible error, no fui
capaz de prever las consecuencias,

no supe entretejerme
en el tejido de las llamas y
resultó enfermedad mortal
en la unidad de quemados de las almas.




Arturo Rivera





Y ahora mi abrasado corazón,
en carne viva, grita
que las llagas de la piel
sólo son pétalos,
al lado del terrible dolor
que significa que no
supieras alumbrar ningún Dioniso.





Jason Shawn Alexander






Así pues,
sauce llorón, estúpido semiólogo,
saltador de conventos en hogueras
de inocentes condenados,
Torquemada envidioso de almas puras,
espera tu castigo en el Infierno,
recuerda la pena
impuesta a encadenado
Prometeo:




Peter van Oostzanen





hay fuegos que no se deben robar,
algún águila vendrá cada noche
a recordártelo.





Monika Helgesen





Firmado por : Elena Pascual